Cómo cuidar tus prendas Las Pepas <br>para que te acompañen por mucho tiempo
- February 04, 2026
Cómo cuidar tus prendas Las Pepas
para que te acompañen por mucho tiempo
En Las Pepas pensamos cada prenda para que te acompañe por mucho, mucho tiempo. Ponemos especial atención a la calidad y durabilidad, y por eso queremos compartirte consejos prácticos y fáciles para que cuides tus prendas como se merecen y las tengas siempre listas para salir a brillar.
CUERO
El cuero es sinónimo de calidad y durabilidad: una inversión para toda la vida. Cada prenda, cartera o zapato de cuero es una pieza única que, con el cuidado adecuado, mejora con el tiempo. Aprendé cómo cuidar el cuero y asegurarte de que te dure años sin perder su encanto ni su forma original:
PRENDAS DE CUERO
- Después de usarlas, colgarlas para ventilarlas en un lugar fresco y lejos del sol directo. Así se airean naturalmente sin dañar el color.
- Guardalas siempre en un lugar seco y fresco. Lo ideal es conservar tus prendas de cuero dentro de su funda de lienzo: así evitás el roce con otras prendas y las protegés del polvo.
- Colgalas en perchas anchas para que mantengan su forma y no se deformen en los hombros.
- Para limpiarlas, usá una crema de manos sin color ni perfume. Aplicala con un algodón, dando golpecitos suaves y sin frotar, para no barrer el color.
- Evitá cualquier producto abrasivo y tené cuidado al aplicarte perfume, desodorante o cremas cerca de la prenda: algunos productos pueden manchar o dañar el cuero. Es un material noble que necesita cuidados delicados para mantenerse impecable.
- Si vas a guardarla para viajar, lo ideal es llevarla estirada en la valija. Si no es posible, enrollala en lugar de doblarla para evitar que se marquen pliegues.
CARTERAS DE CUERO
- Guardala con los cierres y broches cerrados, dentro de su bolsa de lienzo o algodón. Evitá apilarla o dejarle peso encima: lo ideal es rellenarla con papel para que mantenga su forma.
- Si llevás cosas que pueden manchar (como lapiceras, maquillaje o bebidas), ponelas dentro de bolsitas o estuches para proteger el forro.
- Para la limpieza, la misma regla: crema de manos sin color ni perfume + algodón + golpecitos suaves. Nada de frotar.
- Como con toda prenda o accesorio de cuero: ni abrasivos ni productos químicos fuertes. Eso puede arruinar la textura o el color.
ZAPATOS DE CUERO
- Para mantenerlos impecables, limpialos con crema de manos sin color ni perfume, aplicando con un algodón a golpecitos suaves.
- Guardalos en su caja o bolsa de lienzo, en un lugar seco, fresco y sin humedad. También podés usar estanterías, pero asegurate de que no estén apilados ni en contacto directo con otras prendas o calzados.
- Si querés conservar bien su forma y evitar que se marquen, podés usar hormas de madera o rellenarlos con papel.
- Y como siempre: nada de productos abrasivos. Cuidalos con cariño y te van a durar años.
ALGODÓN
- Las prendas de algodón son resistentes y duraderas, pero necesitan ciertos cuidados para mantenerse como nuevas:
- Siempre lavalas a mano con agua fría. El algodón se encoge con facilidad cuando entra en contacto con agua tibia o caliente.
- Si vas a usar lavarropas, que sea en un ciclo suave y a 30 °C como máximo. Para piezas delicadas, usá una bolsita de lavado para evitar que se enganchen o se retuerzan.
- Separá siempre por colores similares. Al ser una fibra natural, el algodón puede perder algo de color, especialmente en las primeras lavadas. Si vas a tratar una mancha, usá un quitamanchas antes del lavado y hacé una prueba en una costura interna si se trata de una prenda oscura.
- Secá siempre a la sombra. El calor directo del sol puede amarillear las telas y las secadoras suelen encoger el algodón. Tender al aire libre y sin calor artificial también ayuda a ahorrar energía.
- Si la prenda tiene estampa, planchá siempre del lado del revés para proteger el diseño. Es recomendable usar una tela delgada entre la plancha y la prenda.
LANA, CACHEMIRA Y MOHAIR
- Los sweaters de lana, mohair o cachemira son clásicos del invierno: abrigados y de calidad premium!. Para usarlos por muchas temporadas, hay que cuidarlos como se merecen:
- Los tejidos de fibras naturales no necesitan lavarse después de cada uso. Gracias a su protección natural, son resistentes al polvo y la suciedad. Ventilarlas al aire libre entre usos es suficiente para mantenerlas frescas, especialmente en el caso de la cachemira, que solo necesita lavarse unas pocas veces por temporada.
- Podés lavarlas a mano o en lavarropas, siempre siguiendo las instrucciones de la etiqueta. Si usás lavarropas, elegí un ciclo suave, con agua fría y un detergente delicado. Evitá el uso de suavizante: recubre las fibras y reduce su capacidad de transpiración. También es importante evitar el centrifugado, ya que puede deformar la prenda y dañar las fibras.
- Para eliminar el exceso de agua, presioná la prenda con una toalla. No la retuerzas ni la cuelgues mojada. Secá siempre en plano, sobre una toalla limpia, lejos del sol directo. Así mantienen su forma original.
- Guardalas dobladas en un cajón, no colgadas. Las perchas pueden deformarlas con el tiempo.
- Las polillas aman las fibras naturales como la lana, el mohair y la cachemira. Para mantenerlas lejos, podés armar bolsitas de tela con cascaritas de naranja y repartirlas por el placard.
- Si aparecen bolitas (algo totalmente normal), usá una afeitadora vieja o un peine especial para fibras delicadas. El efecto es renovador.
JEAN
- Los jeans son esos grandes aliados de tu placard: clásicos eternos que nunca pasan de moda. Resistentes, cómodos y con ese estilo único que mejora con el tiempo. Para que te duren mucho y sigan impecables, estos tips de cuidado son clave:
- El denim no necesita lavados frecuentes. Con lavarlo cada diez usos, es más que suficiente. Entre medio, ventilalo al aire libre y limpiá solo las zonas puntuales si hace falta.
- Siempre lavalo del lado del revés, con cierres y botones cerrados para evitar enganches y conservar mejor el color. Usá agua fría y jabón neutro, en un ciclo suave.
- Para evitar que el color se desgaste rápido, también podés usar detergentes especiales para denim. Nada de agua caliente: puede encoger la prenda y afectar el acabado.
- Secá colgado al aire libre, sin usar secadora. El calor puede encoger el jean y modificar su calce. Además, el propio peso de la tela ayuda a que se alisen las arrugas.
- Si necesitás plancharlo, una plancha tibia va bien. Pero si es un modelo al cuerpo, probablemente se estire solo con el calor del cuerpo y el movimiento.
SEDA
- La seda es sinónimo de elegancia y delicadeza, con su brillo natural y caída única que eleva cualquier look. Una joyita en tu guardarropas que merece un cuidado especial para mantener toda su magia:
- La seda es suave, brillante y con una caída soñada. Muchas veces no hace falta lavarla: ventilá bien la prenda entre usos y listo.
- Si necesita una limpieza más profunda, lavala a mano con agua fría y jabón neutro. Evitá frotar fuerte. Si la etiqueta lo permite, también podés usar lavarropas en un ciclo suave, con la prenda dentro de una bolsita de lavado para protegerla.
- Evitá el sol directo al secar. Lo ideal es colocar la prenda sobre una toalla para que absorba el exceso de agua, y dejarla secar al aire, en plano o colgada.
- Nada de secadora. Y cuidado con la plancha común: el calor directo puede opacar el brillo. Usá vapor o, si no tenés plancha a vapor, colocá un paño fino entre la seda y la plancha.
- Si la seda está perdiendo suavidad o brillo, podés sumergirla brevemente en un baño de agua con un chorrito de vinagre blanco. Eso ayuda a eliminar restos de jabón y a revivir el tejido.
SACOS, TAPADOS Y SASTRERÍA
- Toda girlboss sabe cómo cuidar sus prendas clave. Sacos, tapados y sastrería están hechos para acompañarte por años, así que darles el mimo que merecen es parte del éxito.
- Limpieza en seco siempre. Estas prendas están pensadas para acompañarte por años, así que lo mejor es que las lave un profesional para conservar su estructura, caída y detalles de confección.
- Guardalas colgadas en perchas anchas que respeten el ancho de los hombros. Esto ayuda a mantener el calce perfecto y evita deformaciones.
- Si tenés una funda de lienzo o algodón, usala. Protege la prenda del polvo y deja que respire. Evitá fundas plásticas cerradas que puedan generar humedad.
- Si necesitás quitar arrugas, colgala en el baño mientras te duchás o usá plancha a vapor.
- Dale aire entre uso y uso. Colgala en un lugar ventilado antes de volver a guardarla, así se mantiene fresca sin necesidad de limpieza constante.
LINO
- El lino es el favorito de los días cálidos: fresco, liviano y con esa textura natural que le da onda a cualquier look. Un clásico que nunca falla cuando buscás comodidad y estilo sin perder frescura. Acá te contamos cómo cuidarlo para que te dure siempre impecable:
- No hace falta lavarlo seguido: ventilá entre usos y vas a mantenerlo impecable por más tiempo.
- Si necesitás lavarlo, que sea en seco o con agua fría. Podés hacerlo a mano con agua tibia o usar lavarropas en un ciclo suave, a 30 °C como máximo, para conservar su resistencia y evitar que los colores se desgasten.
- Si es blanco o crudo, podés usar blanqueador sin problema. Eso sí: nada de lavandina si tiene color.
- Evitá secarlo al sol directo. Lo mejor es dejarlo airearse a la sombra para que mantenga su color y forma.
- Para reducir las arrugas sin plancha, colgalo en el baño mientras te duchás con agua caliente. El vapor ayuda a que desaparezcan las arrugas. Si querés usar plancha, que sea a vapor o mientras la prenda esté aún húmeda. Vas a ver mejores resultados y sin esfuerzo.
- Un recordatorio importante: no te obsesiones con las arrugas. En el lino, son parte de su encanto natural.
CORDEROY
- El corderoy es ese clásico con onda que suma textura, volumen y brillo a cualquier look. Para que tu prenda mantenga ese charm intacto temporada tras temporada seguí estos consejos:
- Lavalo siempre a mano con agua fría y jabón neutro.
- Nada de frotar ni refregar: el corderoy tiene pelo y se despeina. Tratá la prenda con suavidad, especialmente en las zonas más expuestas.
- Después del lavado, escurrí sin retorcer y colgá la prenda en una percha. Antes de que se seque, peinala con la mano siguiendo la dirección del pelo. Así el brillo queda parejo y uniforme.
- Secá siempre a la sombra, lejos del sol directo para evitar que se destiña o pierda suavidad.
- Si necesitás plancharlo, usá plancha tibia, siempre del lado del revés y sin presionar demasiado para no marcar el relieve del tejido.
- Guardalo colgado en tu placard para evitar marcas o aplastamientos. Si lo doblás, que sea sin peso encima.
RAYÓN / VISCOSA
- Estas telas son súper nobles: suaves, livianas y frescas. Son ideales para días de calor o humedad, porque permiten que el cuerpo respire. Seguí estos tips de cuidado:
- Para mantener su forma y color, lavá siempre a mano con agua fría y jabón neutro. El agua caliente puede hacer que la prenda se encoja o destiña.
- Secá a la sombra y colgada, en una percha con buena forma. Así evitás marcas y ayudás a que se estire sola.
- Se puede planchar con vapor o plancha común, siempre a temperatura media. Si usás plancha común, hacelo del revés para proteger la superficie del tejido.
- TIP para evitar la plancha: estirá la prenda suavemente con las manos después de colgarla. Un poco de vapor y ¡queda lista para salir!
CUPRO / TENCEL
- El cupro y el tencel son telas que se destacan por su suavidad, brillo y caída natural. Ideales para prendas livianas y elegantes que acompañan todos tus movimientos con un toque sofisticado. Acá te contamos cómo cuidarlas para que siempre luzcan impecables:
- Estas telas se destacan por su suavidad, brillo y caída. Son perfectas para looks livianos, con movimiento y elegancia natural.
- Muchas veces alcanza con ventilarlas al aire libre para que se mantengan frescas. Pero si necesitan lavado, hacelo a mano con agua fría y jabón neutro, sin refregar ni retorcer.
- Secá a la sombra, colgada en una percha con buena forma. El sol directo puede opacar el color y la textura.
- Evitá la plancha común. Lo ideal es usar vapor para conservar el brillo y la fluidez del tejido. Si usás plancha común, colocá un paño entre la tela y la plancha y usala del revés, a temperatura baja.
- ¿No querés planchar? Colgá la prenda apenas húmeda y estirala suavemente con las manos. Así vuelve sola a su forma original.
FIESTA
- Para que tus prendas de fiesta brillen tanto como vos cuando las usás, necesitan cuidados especiales. Estas prendas especiales de tu guardarropas merecen toda la atención para mantener su magia intacta noche tras noche.
- Recomendamos limpieza profesional siempre. Estas prendas tienen cortes especiales, bordados, tules o géneros delicados que requieren manos expertas. Seguí siempre las indicaciones de la etiqueta interna.
- Si necesitás sacarle algunas arruguitas antes de salir, usá plancha a vapor o colgá la prenda en el baño mientras te duchás para que el vapor haga su magia.
- En caso de usar plancha tradicional, que sea a baja temperatura, siempre del revés y con un paño fino encima para proteger la tela. Nunca planches sobre estampas, apliques, bordados o plisados!
- Guardalas colgadas y enfundadas, idealmente en una funda de lienzo o algodón que las deje respirar. Evitá el nylon o el plástico cerrado que puede generar humedad.
- Si tienen lentejuelas, pedrería o apliques, asegurate de que no estén en contacto directo con otras prendas que puedan engancharse o engancharlas.
- Evitá usar perfumes o desodorantes directamente sobre la tela: pueden dejar marcas o afectar los acabados.
- Después de usarlas, dejalas ventilar un rato antes de volver a guardarlas. Esto ayuda a que se mantengan frescas sin necesidad de lavarlas cada vez.
ACCESORIOS
- Nuestros accesorios son pequeñas joyas, y como tal, merecen que los cuides:
- Evitá usarlos mientras te ponés perfume, maquillaje o laca: el alcohol y otros químicos pueden dañar el color y la textura del metal.
- No uses las piezas en la ducha, en la pileta ni en el mar. El agua, el cloro y la sal pueden opacarlas o corroerlas con el tiempo.
- Para limpiarlas, usá agua tibia con jabón neutro y un cepillito de cerdas suaves. Secá con un paño suave y, si querés darles más brillo, podés pasar un trapito especial para pulir.
- Guardalas siempre por separado para que no se rayen ni se enreden entre sí. Lo ideal: un estuche cerrado o las bolsitas de organza.
- Mantenelas en un lugar fresco, seco y lejos del sol directo para conservar su color y brillo original.
ANTEOJOS
- Tus anteojos no solo completan tu look: también merecen cuidados especiales para que duren intactos temporada tras temporada.
- Para limpiarlos usá siempre un paño de microfibra y limpiador específico para lentes. Evitá remeras, servilletas o toallas de papel: pueden rayar los cristales. Si están muy sucios, lavalos con agua fría y jabón neutro, y secalos con el paño de microfibra.
- Guardalos siempre en su estuche rígido cuando no los uses. Así los protegés de golpes, rayones o deformaciones.
- No los apoyes con los cristales hacia abajo ni los lleves sueltos en la cartera. Evitá dejarlos expuestos al sol dentro del auto o cerca de fuentes de calor: el exceso de temperatura puede deformar la montura o dañar el tratamiento de los lentes.
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